La familia es el primer y más influyente entorno educativo para los niños, niñas y adolescentes (NNA). Su papel va más allá de proporcionar cuidado físico, ya que desempeña un papel fundamental en su desarrollo cognitivo, emocional y social. Además, los progenitores son la primera red de apoyo de los educandos, por esto, es necesario promover un ambiente familiar de armonía, donde se brinden recursos necesarios para el desarrollo personal de los individuos (Cardona, Valencia, Duque, & Vásquez, 2015). Si bien es cierto, en el ámbito educativo la intervención de los padres, es un elemento fundamental debido a que ayuda a mejorar y simplificar el método de aprendizaje tal y como mencionan Botero y Pavas (2017), lo cual conlleva a alcanzar la meta establecida y el desarrollo íntegro de los estudiantes y se ratifica que el rol de los progenitores debe ser vinculado con la escuela, para de esta forma trabajar en conjunto por la educación y el proceso de enseñanza de los hijos. A...